Trastorno de Pánico

Los problemas de ansiedad son, junto con los trastornos relacionados con el estado de ánimo, los causantes de la mayoría de las consultas psicológicas.

 

Son trastornos que se relacionan de forma muy íntima con el estrés y las preocupaciones y sus síntomas pueden ser muy variados y depender del tipo de trastorno de ansiedad del que hablemos, pudiendo dar lugar a malestar no sólo psicológico sino también físico, como sucede en los ataques de pánico, los cuales son causantes de numerosas visitas a urgencias.

Es un problema de ansiedad en el que los síntomas físicos que se experimentan son interpretados como peligrosos, dando lugar al pensamiento en muchos de estos pacientes de que pueden estar sufriendo un infarto o de que correr el riesgo de ahogarse, al sentir dificultad para respirar con normalidad.

 

Entre los síntomas más comunes que suelen aparecer durante un ataque de pánico están:

  • Sensación de ahogo o dificultad para respirar.

  • Aceleración del ritmo cardíaco.

  • Mareo.

  • Sensación de hormigueo en manos o pies.

  • Temblor de manos o generalizado.

  • Tensión muscular.

  • Temor a que suceda lo peor

  • Sensación de irrealidad.

 

Además es muy frecuente que, una vez que se ha sufrido un ataque de este tipo se piense que se va a volver a sufrir otro en algún momento, lo que en ocasiones lleva a la persona afectada a evitar situaciones en las que considera que puede ser difícil que reciba la ayuda que necesita. Es por ello que es muchas ocasiones el trastorno de pánico acaba asociándose a la agorafobia, que consiste en un trastorno por el que se empieza a sentir miedo a exponerse a determinadas situaciones, lo que da a lugar a en muchos casos a la evitación de múltiples lugares tales como lugares públicos o espacios abiertos.