Un simple ejercicio para sentirte mejor física y mentalmente: La respiración abdominal.

La respiración es una actividad crucial para el desarrollo de la vida, sí, eso es algo evidente, pero…


¿Somos conscientes de hasta qué punto puede ayudarnos a encontrarnos bien física y emocionalmente? 

La respiración aporta al organismo el oxígeno necesario para su correcto funcionamiento, pero además también sirve para expulsar el dióxido de carbono que resulta del consumo de ese oxígeno. Esto, tiene consecuencias fisiológicas (músculos, metabolismo, etc.) y psicológicas, pues altos niveles de oxígeno producen un efecto activador, mientras altos niveles de dióxido de carbono producen efectos depresores. Es por ello, que el entrenamiento en relajación es una de las técnicas más comunes en terapia, pues ayuda a controlar los niveles de ansiedad, irritabilidad, nerviosismo y el malestar emocional.


Un ejercicio muy sencillo para saber si mi forma de respirar me ayuda a sentirme bien o a mantenerme estresado:

Es un ejercicio muy simple, para ello, solo tenemos que tumbarnos o sentarnos cómodamente recostados en nuestra silla, poniendo ambos pies apoyados en el suelo con las piernas ligeramente abiertas. Posteriormente, apoyamos nuestra mano izquierda sobre el pecho y la derecha sobre el abdomen. Tras esto, comenzamos a coger aire lentamente por la nariz, haciendo un par de inspiraciones de unos 3 – 5 segundos. La tarea consistirá en prestar atención a cuál de las dos manos que tenemos apoyadas es la que se mueve más.

Si la mano que más se mueve es la del pecho, quiere decir que nuestra respiración es superficial. Sin embargo, si la mano que más se mueve al respirar es la del abdomen, querrá decir que estamos llevando a cabo una respiración más profunda, y que estamos utilizando el diafragma para respirar.


Como ejercitar la respiración abdominal para sentirnos mejor:

La respiración abdominal es un sencillo ejercicio al que si le dedicamos 10 minutos diarios nos ayudará a equilibrar los niveles de oxígeno en nuestro organismo, ayudándonos a reducir la tensión muscular, mejorar nuestro estado emocional, reduciendo los niveles de estrés y la ansiedad, y ayudándonos incluso a combatir problemas de insomnio.

El ejercicio consistirá en repetir una secuencia respiratoria de inspiración y espiración unas 10-12 veces siguiendo los siguientes pasos:

  1. Para empezar el ejercicio hacemos una primera espiración.

  2. Una vez hayamos soltado el aire, respiramos lentamente por la nariz, extendiendo la inspiración durante unos 3-4 segundos aproximadamente. El objetivo no es sentir cuando esté terminando de coger aire que los pulmones se han llenado al máximo, sino realizar una inspiración normal extendida en el tiempo, prestando siempre atención a que sea la mano situada en el abdomen la que se eleva al inicio de la respiración, permitiendo que