Si eres de los que deja las cosa para hacerlas luego, esto puede interesarte

La "procastinación" es el término que se usa en psicología para estas conductas que se basan en el hábito de postergar los “deberes” por alguna otra actividad más agradable. En muchas ocasiones se relaciona con la falta de motivación, miedo al fracaso o al éxito, exceso de trabajo, o con algunos rasgos de personalidad como pueden ser la

impulsividad, el perfeccionismo, baja autoestima o ansiedad.Las consecuencias que puede acarrear la procastinación es el aumento del estrés y las preocupaciones, el sentimiento de culpabilidad, la reducción del autoestima, el juicio social negativo que puede derivar en el etiquetaje de la persona como vaga o perezosa, y más.


Por suerte, como para todo, hay soluciones y estrategias que nos ayudarán a enfrentarnos a este fenómeno y a sentirnos mejor con nosotros mismos, así puede ser muy útil:

  • Elaborar listas de tareas y asignarles un grado de prioridad a cada una, estableciendo un tiempo aproximado de realización.

  • Ser flexibles en la organización de las tareas, pues hay que ser consciente de que es habitual que surjan eventos o tareas que no estaban previstos. La mejor manera es reservar siempre algún tiempo para los posibles imprevistos.

  • Observarnos a nosotros mismos y ver cuáles son los momentos del día en los que somos más productivos. Si realizamos las tareas en estos momentos tendremos que dedicarles menos tiempo porque el trabajo será más eficiente y dispondremos de más espacio para el ocio o los hobbies.

Para terminar, tirar de refranero español diciendo que “No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”.