La navidad y la regla de los cuatro regalos.

Actualizado: 16 dic 2020


Nos pasa a todos que tenemos asociado el acto de "dar" a hacer el bien. Solemos regalar como un acto de cariño y afecto. Con los regalos en navidad mostramos en cierta forma nuestro interés hacia familiares, amigos y especialmente a los niños. En esa corriente puede ser difícil reparar en que a veces regalar en exceso puede ser perjudicial.

No es raro ver cómo muchos niños llegan a acumular cantidades exageradas de regalos, pudiendo llegar a acumular 8, 10 o 12 regalos en un periodo de tiempo muy breve. Esto acaba por convertirse en un no parar de abrir regalos dedicando incluso muy poco tiempo a explorar o divertirse con cada uno de ellos, acabando muchos en el fondo del cajón de los juguetes sin haber tenido apenas uso.


¿De qué forma puede esto acabar convirtiéndose en un problema para los niños?

Recibir tantos regalos en tan poco tiempo puede llevar a un problema de sobrestimulación. Este hábito a la hora de hacer regalos puede acabar teniendo diversas consecuencias sobre los pequeños tanto en su edad infantil como posteriormente en su vida adulta, nunca debemos perder de vista que la infancia no deja de ser un "campo de entrenamiento" en el cual cada persona aprende a desarrollar unas habilidades que le permitan desarrollar su vida, así como una visión determinada del mundo y de sí mismos.

Consecuencias que pueden derivarse del exceso de regalos pueden ser:

- Fomentar el déficit de atención: Al encontrarse con tantos estímulos se salta de uno a otro sin parar a mantener la atención sostenida y plena en alguno de los regalos en concreto.

- Baja tolerancia a la frustración: Desarrolla una idea errónea del mundo en la que todo se quiere se recibe. Esto, difícilmente puede mantenerse en la etapa adulta de las personas y generará en el futuro sensación de malestar y descontento constante.

- Poner el valor en lo que se tiene, en lugar de en lo que se es. Este tipo de pautas demuestra un valor exagerado de lo material, poniendo menos énfasis en los valores y en lo afectivo de las fiestas, por ejemplo.

¿En qué consiste la regla de los cuatro regalos?


1. Un regalo que deseen

Es muy posible que si se le pregunta a un niño sobre qué es lo que quiere, llene la carta de los reyes de juguetes, pero hay que tener en cuenta que su cerebro aun no está maduro y su capacidad para decidir aun no está plenamente desarrollada, por ello debemos ayudarles y preguntarles cual sería el que más desean. Una forma en que podemos explicárselo puede ser diciéndoles que los reyes no pueden cargar con todos los regalos y que por tanto deben decidirse por el que más les guste. Es increible la capacidad que pueden tener los niños para comprender y asimilar las cosas, si se les dedica tiempo.


2. Algo para usar

Puede tratarse de algo práctico que necesite, unas zapatillas de deporte, un chándal, una sudadera, etc. A determinadas edades podemos pensar que este tipo de regalos no les va a generar ilusión, pero dependerá también de saber tocar la tecla y regalarle aquello que más le guste. Las zapatillas de su deportista favorito, la sudadera del héroe o heroína que más le guste, etc.


3. Algo para fomentar la lectura

Siempre es recomendable incorporar la lectura como una actividad a fomentar. Les ayuda a desarrollar la empatía, la inteligencia, la creatividad, la imaginación y a entrenar la atención. Incorporar los libros como regalo habitual de reyes o cumpleaños es una forma ideal de hacerlo. A determinadas edades puede ser más complicado, pero si a la lectura le añadimos un significado más afectiva, creando momentos de lectura juntos. cuentos en la cama, etc. Iremos incorporando la rutina de a lectura de forma agradable en sus vidas.


4. Algo que necesiten

Los niños se habitúan rápidamente a que papá y mamá les compren todo lo necesario, pero incorporar esto en algún regalo puede hacer que aprendan a darle más valor a este tipo de cosas. Puede tratarse de material escolar (estuches, lápices, etc.), material para actividades extraescolares o artículos de aseo.



Preparando el terreno

Esta tarea no es sencilla y saldrá mejor si preparamos el terreno:

  1. Hablar y tratar el tema con los niños en las fechas previas a la llegada de Papá Noel y los Reyes Magos.

  2. Hablar con el resto de la familia: Un problema muy frecuente en lo relativo a la educación de los hijos es que toda la familia cercana siga las mismas pautas y sea coherente con el estilo educativo de los padres. Para ello es importante hablar con ellos comunicarle vuestra decisión así como la importancia de hacerlo de la forma acordada y los propósitos que con ello queréis conseguir.


Espero que te haya gustado la entrada, si tienes alguna sugerencia o pregunta estaré encantado de atenderte en los medio de contacto que aparecen en la página.

Alejandro Marín Rojas

Psicólogo General Sanitario en adultos y niños Col. Nº AO10407.